El ensayo, que se encuentra en fase III, el paso previo a que las autoridades sanitarias autoricen el uso de la tirzepatida contra el sobrepeso, ha durado 72 semanas y se ha realizado sobre una muestra internacional de más de 2.500 individuos, con índices de masa corporal dentro de la obesidad, la obesidad mórbida y el sobrepeso.
Una inyección semanal de 15 mlg. de tirzepatida ha conseguido una reducción de peso equivalente a la que se alcanza con procedimientos quirúrgicos de bypass gástrico. Es la primera vez que un fármaco logra semejante resultado. La explicación se encuentra en su doble efecto contra la obesidad: por un lado, la tirzepatida estimula la actividad del péptido GLP-1, que reduce la sensación de hambre, y por otro, activa el péptido GLP, que paree que podría ser responsable de la acumulación de grasa en el organismo.
Los investigadores que han realizado el estudio también señalan que este medicamento consigue mejorar el tamaño del perímetro abdominal, la tensión arterial, el colesterol y el metabolismo de la glucosa.
En declaraciones la periódico La Vanguardia, la endocrina Andreea Ciudín ha señalado que este tratamiento podría administrarse durante un año, hasta estabilizar el peso, y que en el momento en el que se autorice su us en Europa, lo ideal sería que tuviera acceso a él toda la población obesa, para evitar que aparezcan las complicaciones relacionadas con el exceso de peso. Asimismo, la especialista llama la atención sobre lo conveniente que sería que la sanidad pública cubriera los tratamientos farmacológicos contra la obesidad, igual que hace con la cirugía bariátrica.