La piel tiene compañía… así es, los 2 metros cuadrados que conforman este poderoso manto protector cuentan con más de un billón de bacterias de mil especies distintas. Cada persona cuenta con su propia microbiota cutánea. Un sistema que vive en las capas superficiales de la epidermis, así como en la superficie de la piel. Estas bacterias se transmiten de madre a hijo durante el parto y varían según las partes del cuerpo. Cambian en función del estilo de vida y del entorno.

