En nuestro sector no hay nadie que no conozca a Natalia de la Vega, una mujer especialmente admirada que dirige con pasión 3 de los centros de estética más exclusivos del país. Su enfoque innovador y su compromiso con la excelencia le han llevado a crear espacios únicos, donde cada detalle está pensado para ofrecer experiencias de belleza y cuidado personal al más alto nivel. Tras 31 años de trayectoria, Natalia es todo en un referente y hoy sigue inspirando a las nuevas emprendedoras del sector.
Echando la vista atrás y remontándonos a tus inicios… ¿qué te motivó a apostar por la estética y abrir tu primer centro?
Pues una desgracia terrible, la muerte de mi hijo Gonzalo de 9 meses. Cuando él falleció tomé una serie de decisiones que marcaron toda mi vida. Dejé el trabajo que tenía y decidí crear mi propia empresa. Es cierto que alguna vez se me había pasado por la cabeza montar un centro de belleza, porque me encantaba el sector, pero no me había arriesgado hasta entonces. Al poco tiempo de lo sucedido me quedé de nuevo embarazada sin preverlo, y fue cuando decidí estudiar estética y plantear el business plan. Y a los pocos meses de nacer mi hija Tacha, cuando ya tenía claro lo que iba a hacer solo me faltaba el nombre de la empresa, pero no me decidía. Por casualidad, un día en una cena con amigos, uno de ellos me dijo, “Pues ponle Tacha, que es un verdadero milagro”. Y ahí empezó Tacha, que lleva el nombre de mi hija, aunque mucha gente piensa que es el mío.
Siempre se te ve muy contenta y muy feliz. ¿Cuál es tú secreto?
Bueno, creo que todos, al levantarnos por la mañana, debemos motivarnos y pensar en positivo para sentirnos bien. Lo fácil es estar feliz cuando todo va bien, pero cuando las cosas van mal es más difícil. Esa predisposición es la que me ayudó cuando pasó lo de mi hijo Gonzalo. Hay que tener en cuenta que en esta vida todos nos vamos a encontrar con problemas, algunos más importantes que otros, y la clave está en la actitud que uno tenga ante los mismos. Particularmente he tomado la decisión de que pase lo que pase le voy a sonreír a la vida, y voy a intentar ser lo más feliz posible, teniendo claro que es imposible serlo en todo momento. Y esa es una actitud que hay que trabajar todos los días, porque no viene sola.
Para alcanzar el éxito hay que contar con el mejor equipo humano, por eso te rodeas de profesionales con larga trayectoria y altos conocimientos. Para ti, ¿qué representan ellos?
Para mí, el Tacha Team lo es todo. Una empresa de servicios como como es la nuestra no existiría sin mi equipo. Contar con profesionales en los distintos campos es imprescindible para Tacha y estoy orgullosísima del equipo que tengo y de poder ofrecerles una buena formación en todas las áreas: tecnologías, técnicas, cosmética…
Tus 3 institutos de belleza son realmente espectaculares. ¿Qué diferencia a tus centros de la competencia y cómo has logrado posicionarlos entre los más exclusivos?
Creo que este éxito viene marcado por todas las decisiones que se han ido tomando a lo largo mi trayectoria y las que seguiremos tomando. Una de las apuestas que me propuse desde el principio, y que creo que ha sido la clave, es la de viajar por todo el mundo en busca de lo mejor del mercado. Me preocupo por investigar y luego constatar que la tecnología, la técnica o el producto sea realmente efectivo y si es así voy hasta dónde sea para traerlo a Tacha. En estas tres décadas hemos sido pioneros en el sector, adquiriendo tecnologías y tratamientos realmente innovadores. Además, el hecho de llevar 31 años de recorrido ofrece a los clientes máxima seguridad, y esta larga trayectoria constata que estamos haciendo las cosas bien. Ellos tienen la tranquilidad de que, dada nuestra experiencia, les vamos a aconsejar correctamente y con honestidad y que el trato va a ser exquisito. Otro valor importante es que hemos apostado por las redes sociales desde que surgieron y ello nos ha permitido acercarnos a los clientes y nos ha ayudado a crecer.
¿Cuáles son los valores en los que se fundamenta Tacha Beauty?
Los valores de Tacha los tenemos claros y bien definidos. Son la excelencia, la innovación, la calidad y el respeto. Para mí, esos son nuestros cuatro pilares.
¿Qué significa para ti ofrecer un servicio VIP?
No sé como interpretar esto. Nosotros ofrecemos un servicio VIP a todos por igual. El objetivo de todos nuestros centros es fascinar a nuestros clientes. Ese reto está en el ADN de Tacha. Con este propósito trabaja cada uno de nuestros profesionales (y podría asegurar que todos lo consiguen) desde la persona que coge el teléfono, la que limpia… hasta los estilistas o los doctores.
Tacha Beauty es el espacio donde cuidan su imagen muchas personalidades famosas. Seguro que esto es un orgullo, pero también implica ciertas exigencias.
Las exigencias las tenemos con todos los clientes, sean famosos o no. Para nosotros, más que una exigencia es un orgullo tener en nuestro centro a Maribel Verdú o a Paula Echevarría, entre otras celebridades y que, además, hablen tan bien de Tacha, teniendo en cuenta lo espectaculares que están. Pero insisto, todos nuestros clientes son igual de importantes.
Para ti, ¿hacia dónde se dirige la estética de alto nivel?
Pues hacia lo que nosotros hemos hecho durante todo este tiempo, a ofrecer un enfoque personalizado mediante tratamientos no invasivos. Por supuesto que los tratamientos de medicina estética han demostrado de sobra su eficacia y garantizan resultados que de otro modo no se conseguirían pero, personalmente, y desde Tacha priorizamos el uso de la tecnología porque es una herramienta fantástica para mejorar la imagen, preservando en todo momento la naturalidad, y nuestro objetivo es sacar la mejor versión de cada uno, atendiendo a la edad que se tiene. En este sentido, siempre hago referencia a una frase de Raquel Sánchez Silva, quien a la pregunta “¿Qué es Tacha para ti?” respondió: “Es el hogar de la belleza sensata” y estoy completamente de acuerdo con ella.
Como gran empresaria que eres, ¿cuál es la clave para dirigir con maestría tu negocio y qué cualidades son imprescindibles?
No creo que existan cualidades perfectas e imprescindibles. Un empresario ha de ser valiente, porque además de vivir épocas buenísimas también se va a tener que enfrentar a momentos dificilísimos, en los que tendrá que apostar por hacer cambios e innovar. Cada uno tiene sus claves y lo que a uno le funciona, puede que a otro no. En mi caso, soy especialmente fan de los libros biográficos y hay muchas personas que me han inspirado a lo largo de mi vida. También me guío mucho por mi instinto, porque tengo claro lo que quiero y lo que no para mi empresa. Cuando un empresario visualiza su objetivo y lo sueña tiene que ir a por ello. Cada empresa, como cada persona, es un mundo y de lo que se trata es de seguir la intuición en función de las circunstancias. Pero como he dicho antes, la valentía es primordial, eso y tener claro que vas a trabajar más horas que nadie, porque si no estás dispuesto a trabajar las cosas no saldrán bien. Ah! Y, por supuesto, que te apasione lo que haces, porque sin esa motivación es imposible ser feliz.
¿Cómo ves Tacha Beauty en el futuro?
Como ahora. Innovando cada vez más, yendo hacia una belleza más sensata y cuidando a nuestros clientes, siempre priorizando la naturalidad y la salud.
Y ahora, entre nosotras, seguro que el apoyo de tu marido ha sido importantísimo…
Él es la mejor decisión que he tomado en mi vida. Sin Carlos ni Tacha ni yo seríamos lo que somos. Los dos nos compaginamos maravillosamente bien. Siempre ha sido y es un apoyo incondicional. No tomo ninguna decisión sin que la sepa y sin que me aconseje, porque es un empresario bastante mejor que yo y ¿qué quieres que te diga? De mi marido solo puedo decir cosas maravillosas. Para mí Carlos lo es todo.
