La cabina de estética es más que un lugar de belleza, es un verdadero templo de bienestar, calma y sosiego donde abandonarse al descanso y la tranquilidad, un oasis donde reencontrarse con uno mismo. Los rituales zen tienen como objetivo aportar al cuerpo ese anhelado equilibrio entre paz interior y plenitud exterior.
MASAJES HOLISTICOS
Cuando las manos conectar con la piel, ahí, justo en ese preciso instante es cuando todo fluye, y el mundo se detiene para poder abandonarse al exquisito placer del masaje.
La profesional, sabia conocedora del poder que tiene el roce de sus manos, combina con maestría técnicas ancestrales como el kobido, el shiatsu, el ayurveda… el objetivo: elevar la experiencia de belleza al bienestar más absoluto.
ELEMENTOS DE MASAJE
Los palillos, los sticks, los cuencos tibetanos… cada vez son más los elementos que se introducen en los tratamientos zen con el fin de dar paso a una sesión de belleza única, exquisita, creativa e irrepetible.
Algunos tienen una larga tradición de belleza, cuyo uso se remonta a tiempos ancestrales, mientras otros son realmente innovadores y originales. Todos ellos, cada uno a su manera, tienen la capacidad de adaptarse perfectamente a los contornos faciales y corporales, dando paso a una coreografía de belleza de gran sensualidad y maestría.
GUA SHA Y PIEDRAS DE BELLEZA
La Gua Sha, en todas sus versiones, formas y materiales, constituyen uno de los elementos zen más destacados. Sus incalculables beneficios y sus inmensos poderes energéticos convierten a la Gua Sha y los rodillos de piedras semipreciosas en los protagonistas de muchos tratamientos. En estas páginas te descubrimos algunos de ellos.
Lee el artículo completo en la edición de Noviembre-Diciembre de NUEVA ESTÉTICA.
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