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KOBIDO & GUA SHA by REBECA WESSELS

Las técnicas de masaje orientales han ido cobrado cada vez mayor protagonismo en la estética facial, gracias a su capacidad para mejorar del contorno del óvalo y la piel del rostro de forma completamente natural. Los líderes indiscutibles de este enfoque son el lifting japonés Kobido y el masaje con Gua Sha, dos metodologías que, a pesar de tener orígenes y objetivos similares, son muy diferentes entre ellas, lo que lleva a preguntarse, ¿Pueden convivir en un mismo tratamiento? La respuesta es por supuesto. Así nos lo explica Rebeca Wessels, experta en técnicas manuales y Gua Sha.

Métodos ancestrales para el bienestar y la belleza

Oriente cuenta con una rica tradición en el uso de técnicas terapéuticas como tratamientos de belleza. Algunos de los ejemplos más claros son la acupuntura, las ventosas o la moxa con fines estéticos, así como los masajes con efecto lifting y las piedras Gua Sha. Estas prácticas tienen un punto en común: provienen de métodos destinados al cuidado de la salud, el bienestar y la longevidad, basados en la Medicina Tradicional China, cuya influencia se extendió a los países cercanos, incluido Japón.

Según la tradición, el origen del Kobido se remonta al Japón del siglo XV, cuando dos maestros de masaje Anma unieron su experiencia para desarrollar una técnica destinada a realzar la belleza del rostro. De esa colaboración nació la Casa Kobido, a la que durante siglos acudió la alta sociedad y la nobleza japonesa. “Sus movimientos exclusivos se transmitieron de maestro a aprendiz hasta llegar a la 26ª generación, representada por el actual maestro Dr. Shogo Mochizuki, con quien tuve la oportunidad de formarme como terapeuta certificada en Kobido”, afirma Rebeca Wessels.

KOBIDO & GUA SHA BY REBECA WESSELS

Por su parte, el tratamiento original con Gua Sha surge en la antigua China, donde se utilizaba para aliviar dolores y molestias físicas mediante la realización de fricciones  intensas con un utensilio plano y pulido sobre zonas específicas del cuerpo. Este método tradicional ha ido evolucionando hasta convertirse en la técnica que actualmente conocemos. El masaje con Gua Sha en el rostro es mucho más suave y delicado, y sus maniobras se han diversificado para lograr beneficios estéticos concretos.

KOBIDO & GUA SHA BY REBECA WESSELS

Ambos métodos, Kobido y Gua Sha, buscan mejorar el aspecto del rostro, mediante la estimulación natural de la piel y los tejidos profundos. Esto incluye activar la circulación, favorecer el drenaje linfático, movilizar los músculos faciales y generar un efecto mecánico en las capas inferiores de la piel.

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