Bajo el paraguas de conceptos como la sostenibilidad y la preservación del medio ambiente, la cosmética ecofriendly se erige como algo mucho más que una tendencia.
La green beauty es un estilo de vida que ha venido para quedarse y que se ha convertido en toda una filosofía, en una forma de entender el mundo abanderada por una generación especialmente comprometida y consciente de que el cuidado de nuestro planeta es una premisa de primer orden.
En este marco, tecnología y avance no deben ser necesariamente fenómenos opuestos. solo es preciso encontrar el equilibrio perfecto para conjugar correctamente investigación, progreso y desarrollo con preservación del entorno, comercio justo y un buen aprovechamiento de los recursos naturales. ¿El objetivo? minimizar el impacto medioambiental para que el futuro de nuestro planeta se vea siempre bajo el prisma de un “verde esperanza”
COSMÉTICA VERDE, BIO, ECOLÓGICA, ORGÁNICA O NATURAL
Antes de entrar en materia es imprescindible saber quién es quién, y para ello, Anabel Álvarez Martínez, profesora técnico de estética de la Consellería de Educación de Valencia, nos explica la diferencia entre cada uno de estos cosméticos.
Comencemos por el principio… porque cuando hablamos de cosmética natural se barajan términos tales como cosmética verde, «bio», ecológica, orgánica o natural. Pero, ¿se trata todo de lo mismo? Indudablemente, no, por eso, hay que empezar aclarando lo que es cada uno de ellos y cuál es la normativa que regula todos estos productos. En la actualidad, en la Unión Europea no existe ninguna normativa que detalle los requisitos para definir un cosmético como “bio”, “ecológico” o “natural”. Hasta el momento, no se detallan específicamente qué ingredientes están permitidos o no, en qué proporciones se deben utilizar en cada formulación o cuáles son las normas para su etiquetado. Todo ello se está llevando a cabo por distintas empresas de ámbito privado, que actúan como organismos certificadores, las cuales tienen establecidos sus propios criterios de exigencia para los productos cosméticos, algunos más estrictos que otros. Estas mismas empresas han realizado una clasificación de los cosméticos que se dividen en categorías como “natural”, “natural y orgánico” o “ecológico” en base a sus ingredientes. De este modo, si el cosmético contiene un porcentaje, que suele situarse en torno al 95%, como mínimo de ingredientes de origen vegetal, se considera un cosmético natural orgánico.
De acuerdo con la norma BioVidaSana (Cosmética BioVidaSana), presente en el ámbito nacional, existen tres categorías de productos en función del porcentaje de ingredientes de origen ecológico y/o natural.
Categoría I Producto con un 90% de ingredientes de origen ecológico.
Categoría II Producto que contiene ingredientes de origen natural y además un porcentaje de entre el 89 y el 15% son ecológicos.
Categoría III Producto sin ingredientes ecológicos o con un porcentaje de menos del 15% de ingredientes ecológicos.
NORMAS DE ETIQUETADO, IMPRESCINDIBLE: LEER LA LETRA PEQUEÑA
Una vez aclaradas las distintas categorías de productos en función del porcentaje de ingredientes de origen ecológico certificado, siguen una serie de normas de etiquetado.
En la categoría I puede incluirse el término “Producto Cosmético Ecológico” o la palabra “ecológico”, “biológico” u “orgánico” En la categoría II puede emplearse el término “Producto Cosmético Natural con X% de Ingredientes Ecológicos”. Habrá de identificarse el porcentaje total de ingredientes ecológicos. Y en la categoría III se podrá incluir en la etiqueta el término “Producto Cosmético Natural” o el término “natural” solamente. En caso de contener ingredientes ecológicos, los mismos se pueden identificar con el símbolo * en la lista de ingredientes recogida en la etiqueta del envase. No se podrán utilizar los términos “Bio”, “Ecológico”, “Eco” en ninguna otra parte del etiquetado. A diferencia del término ecológico, el término “Natural” sí que puede utilizarse en todas las categorías.
EMPRESAS CERTIFICADORAS, FIJARSE EN EL SELLO
Veamos, a continuación, cuáles son las empresas que regulan en cada país el certificado concreto para cada uno de los productos cosméticos anteriormente mencionados.
Como consumidores finales de una cosmética que sea verdaderamente ecológica, aquí en Europa contamos con el certificado COSMOS (COSMetic Organic Standard), una norma privada, desarrollada por cinco de los principales organismos certificadores de cosmética natural, unidos en la Asociación COSMOS-standard AISBL, una asociación internacional sin fines de lucro. Los cinco miembros fundadores son Soil Association, la Asociación del Suelo (Reino Unido), Ecocert (Francia), Cosmebio (Francia), BDIH (Alemania) y AIAB/ICEA (Italia). Estos mismos organismos son los que autorizan y supervisan la certificación. En España contamos con la CAAE, empresa cerfiticadora que tras entrar a formar parte de la asociación AISBL, propietaria de la certificación COSMOS y obtener su autorización, comienza a certificar bajo este estándar productos cosméticos acabados (COSMOS Organic y COSMOS Natural), así como ingredientes cosméticos y materias primas (COSMOS Certified y COSMOS Approved). El Sistema de Referencias de los Cosméticos Naturales y Orgánicos de Ecocert implica un nivel de exigencia superior porque garantiza un verdadero respeto al medio ambiente en toda la cadena de fabricación del cosmético, desde la materia prima con el que son elaborados los productos, así como los porcentajes mínimos de ingredientes de origen natural y orgánico, higiene y limpieza en la fabricación, las emisiones y los residuos, así como la distribución, haciendo, además, un seguimiento al fabricante, el cual deberá pasar 2 auditorías al año por un inspector de Ecocert para poder estar certificados. Asimismo, los productos certificados no pueden contener ingredientes derivados de la petroquímica, ni materias primas animales, excepto la cera de abeja y la lanolina, tampoco contendrán aceites minerales (paraffinum), aceites sintéticos (siliconas), ni perfumes ni colorantes sintéticos. Otra de las características de la cosmética certificada como ecológica es que no están testados en animales. En cumplimiento del art. 18 del Reglamento Europeo 1223/2009 publicado el 30 de noviembre de 2009, está prohibida la comercialización de productos cosméticos que contengan ingredientes o combinación de ingredientes que hayan sido objeto de ensayos en animales. Además, limita el uso de tensioactivos de síntesis y el uso de conservantes sintéticos (parabenos, fenoxietanol) a una lista restrictiva de conservantes naturales. Asimismo, los envases y embalajes deben ser biodegradables o reciclables.
Si quieres seguir leyendo el Especial de nuestra Revista de Diciembre,
te invitamos a suscribirte AQUÍ.
