Hoy, la mujeres de 60 años no aparentan tener su edad: son audaces, activas, tienen muchos proyectos y valoran su bienestar. Con la idea que que su piel se muestre perfecta, consigan enfrentarse a todos los retos y para que se sientan bien consigo mismas, el sector de la estética ha sido capaz de responder a sus exigencias desarrollando equipos inteligentes y fórmulas cosméticas avanzadas, de una eficacia sin precedentes. Porque no se trata de no cumplir años, se trata de disfrutar de cada edad con elegancia, sabiduría y “saber estar”, mostrando en todo momento un rostro deslumbrante.
NO TODAS LAS ARRUGAS SON IGUALES
La arruga, esa microrrotura tan famosa es una de ls prioridades de la cosmética Pro-Age. Como sabemos, la edad por si sola no determina la aparición de las arrugas. El estilo de vida, la exposición al sol y a la contaminación, así como la sequedad de la piel, son factores que desencadenan la instalación más o menos precoz de estos surcos.
¿Qué ocurre en la piel? La pérdida de materia a nivel de la epidermis y la dermis está en el origen del proceso de formación de las arrugas. Los tejidos se afinan y se desestructuran, provocando una pérdida de materia a nivel local. La unión-dermo-epidérmica se aplana, la cohesión entre la dermis y la epidermis disminuye, la piel está como “succionada”, se marca, lo que desencadena la formación de estas arrugas en la superficie. Este tipo de lesión no es más que una microrrotura de la piel. Pero, como hemos adelantado, no todas las arrugas tienen el mismo origen. Grosso modo podríamos dividirlas en 4 tipos diferentes, que la profesional conoce muy de cerca:
Arrugas de expresión También llamadas mecánicas, se instalan progresivamente a la altura de la frente, el entrecejo y las patas de gallo. Están vinculadas a la repetición de las mismas expresiones faciales. Como papel doblado, muy a menudo, la piel se marca localmente.
Arrugas de foto-envejecimiento Ubicadas principalmente a la altura de las mejillas y el cuello, son, como su nombre indica, causadas por el exceso de rayos UVA. Se reconocen por ser profundas y cuarteadas. La piel se ve arrugada y macada.
Arrugas de descolgamiento Están directamente causadas por la pérdida, a la largo de los años, de los elementos que constituyen la dermis: colágeno y elastina y ácido hialurónico. Se trata de los pliegues de amargura, el “código de barras”, las arrugas horizontales del cuello y los surcos nasogenianos.
Arrugas de deshidratación Son las arrugas más superficiales y también las que llegan más temprano. A partir de los 30, bajo los efectos de la edad o de la factores ambientales, la piel pierde captadores de agua, moléculas como los NMF y GAG que atrapan el agua en los tejidos.
ENVEJECIMIENTO GLOBAL DEL ROSTRO
El envejecimiento es un proceso biológico, que comporta toda una serie de cambios estructurales y funcionales, que van apareciendo de manera gradual a medida que pasa el tiempo. En el rostro, estas modificaciones se manifiestan de forma tridimensional, dado que afectan a todos los planos que lo componen: huesos, ligamentos, músculos, grasa, y piel.
La Dra. Núria Escoda, especialista en medicina estética y nutrición, nos brinda una clase magistral acerca de cómo afecta el paso del tiempo a las estructuras internas del rostro: huesos, paquetes grasos, ligamentos y músculos, y a los diferentes estratos cutáneos, que además de por la edad se ven afectados por la acumulación de la sobreexposición solar.
Esta especialista finaliza su intervención con un análisis exhaustivo de los cuidados y tratamientos que retrasan el avance del envejecimiento y conservan la belleza y naturalidad del rostro en cada momento.
EQUIPOS CON ENERGÍA JOVEN
El arsenal de tecnologías en manos de los profesionales de la estética y la medicina estética es tan amplio, como variados y eficaces son los resultados que proporcionan. Radiofrecuencia, ultrasonidos HIFU, fototerapias, como el láser, el IPL y la luz LED, sistemas de mesoterapia virtual, microdermopunción… existe una tecnología a medida de cada necesidad.
A día de hoy, los equipos más avanzados del mercado consiguen borrar las señales del paso del tiempo en la piel, incidiendo en el interior del tejido, donde promueven la formación de colágeno e impulsan los procesos de regeneración, y en la superficie cutánea, donde borran los signos visibles de la edad.
En el Especial ProAge de la edición de enero-febrero de NUEVA ESTÉTICA hacemos un repaso de las tecnologías especializadas en revertir el envejecimiento en el rostro, y mostramos los equipos que se han convertido en imprescindibles en los centros y clínicas de referencia.
Lee el Especial ProAge en la edición de enero-febrero de NUEVA ESTÉTICA.
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