El engrosamiento y la multiplicación de los adipocitos provoca un aumento del tejido adiposo, y con ello la aparición de celulitis en zonas propensas a desarrollar este inestetismo, como muslos, glúteos, cara interna de muslos, brazos e incluso escote. En Instituto Médico Láser tratan esta alteración con ozonoterapia con muy buenos resultados. La Dra. Josefina Royo, directora del equipo médico de este centro, señala que la celulitis se desarrolla en un medio tóxico y por eso las inyecciones localizadas de O3, que además resuelven el compromiso circulatorio y promueven la liberación de las grasas resultan tan eficaces para hacerle frente.
Lo que se consigue principalmente con la ozonoterapia inyectada es normalizar la viscosidad del medio extracelular y mejorar el drenaje. Ante la presencia del O3, la grasa transforma su condición hidrófoba en hidrófila (soluble en agua) y por eso resulta más fácil de metabolizar; es decir se activa su metabolismo, consiguiendo la degradación (catabolismo) y posterior liberación (lipólisis) de los ácidos grasos insaturados contenidos en los adipocitos. Por otro lado, el ozono actúa sobre las paredes vasculares, haciendo que aumente la liberación de oxígeno por parte de los glóbulos rojos y la hemoglobina, con el consiguiente estímulo de la microcirculación.
En Instituto Médico Láser recomiendan 5 sesiones de ozonoterapia localizada, y combinarlas con otros procedimientos coadyudantes, según el tipo de celulitis. Así el tratamiento de la celulitis dura se combina con ondas de choque, la edematosa se complementa con terapia microalveolar y la celulitis blanda, con radiofrecuencia. La Dra. Royo recomienda dejar pasar 24-48 horas tras las inyecciones de ozono para realizar la técnica complementaria.


