Las inyecciones de toxina botulínica son uno de los tratamientos más demandados en medicina estética, y no sólo entre las mujeres sino cada vez más también entre los hombres. Esta técnica se emplea para bloquear el movimiento de los músculos responsables de que se marquen las arrugas de expresión. Esta acción le otorga un valioso efecto preventivo, que es el que se aprovecha en la terapia conocida como baby bótox, y que cada vez tiene más adeptos entre el público joven. El Dr. Moisés Amselem, especialista en medicina estética, nos cuenta en qué consiste y qué la diferencia del uso tradicional de la toxina.


