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¿Cómo afecta la primavera a la piel?

Con la llegada de la primavera se inicia una época de renovación, pero también implica una transición que puede ser desafiante para la piel. A medida que las temperaturas suben y las condiciones ambientales cambian, la dermis se ve expuesta a factores que pueden alterarla. Por eso, es fundamental adaptar las rutinas de skincare a la nueva estación y elegir productos que ofrezcan protección y ayuden a mantener la piel fuerte, equilibrada y protegida.

Chica mirándose al espejo mientras se pone crema en la cara

Verónica Díez, CMO y cofundadora de Banbu, firma cosmética sostenible y  ecológica, señala la importancia de adaptar las rutinas de cuidado a los cambios estacionales y alerta de los desafíos a los que se enfrenta la piel al llegar la primaveras:

Aumento de la radiación UV La intensidad y la exposición a la radiación ultravioleta (UV) empieza a aumentar en primavera. Ahora es cuando hay que empezar a reforzar la fotoprotección solar, para evitar quemaduras, aparición de manchas y envejecimiento prematuro.

Reacciones alérgicas La llegada de la primavera marca el inicio de la temporada de alergias. Según un estudio de la Academia Americana de Dermatología, las alergias estacionales no sólo afectan al sistema respiratorio, sino que agravan afecciones cutáneas preexistentes, dejando la piel más vulnerable a la inflamación. Por este motivo es importante sumar un extra de cuidado en las rutinas cosméticas. Esta recomendación es especialmente importante para los cutis más sensibles.

Tarro de crema abierto

Acné y poros dilatados El aumento de los niveles de humedad es otro de los cambios característicos de esta época. Un ambiente más húmedo, combinado con la subida de las temperaturas, hace que la piel produzca más sebo, lo que puede hacer que se engrase, se obstruyan los poros y aparezcan brotes de acné.

Contaminación ambiental El inicio de la nueva estación viene acompañado de cambios meteorológicos que disparan los niveles de contaminación. Al pasar más tiempo al aire libre, la exposición a estos agentes aumenta, lo que favorece la perdida de hidratación y la aparición de arrugas, manchas e irritaciones. 

Alteración de la barrera cutánea La barrera cutánea protege la piel frente a agentes externos y los cambios estacionales ponen en riesgo su equilibrio. En primavera, la exposición solar, el calor y el polen pueden alterarla y comprometer su función, dejando la piel más vulnerable.

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