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Celulitis y Alimentación

Los hábitos nutricionales y el tipo de alimentos que se incorporan en la dieta es determinante, no sólo para la salud, sino también para prevenir y combatir la celulitis. A continuación, las Dras. Mar Mira y Sofía Ruízdel Cueto, de la Clínica Mira+Cueto, nos dan unas pautas sencillas para poner en cintura la temida piel de naranja.

A diferencia de la obesidad, que aparece como resultado de una modificación en el tejido adiposo, la celulitis es la consecuencia de una alteración en el tejido conjuntivo, por lo que puede darse tanto en personas delgadas como en gruesas. No nos equivocaríamos al decir que la celulitis lleva nombre de mujer, pues se trata de un inestetismo con claro acento femenino. Y es que mientras sólo la padecen el 5% de los hombres, en las mujeres esta cifra aumenta ni más ni menos que al 90%.

El origen de esta alteración se encuentra en un aumento de volumen del tejido graso debido al agrandamiento individual de los adipocitos. Así, cuanto más crecen estas células, más aumenta su presión sobre el tejido conjuntivo, que se estira en exceso y acaba por perder el buen tono y la elasticidad. El crecimiento de las células grasas provoca, a su vez, el estrechamiento de los vasos sanguíneos, motivo por el cual se altera tanto el flujo sanguíneo como el linfático. Esta mala circulación conlleva un descenso en la temperatura del tejido y, posteriormente, el debilitamiento del metabolismo.

Ensalada

Entre los factores desencadenantes está el tipo de dieta que se lleva. Comer en exceso y de manera poco equilibrada afecta al tejido adiposo y propicia la aparición de acúmulos grasos. Por otro lado, una asimilación deficiente de glúcidos, lípidos y proteínas, así como un almacenamiento de sustancias de desecho y toxinas, suponen un factor determinante.

8 hábitos saludables anticelulíticos

Disminuir la ingesta de grasas saturadas e hidratos de carbono Entre las grasas saturadas encontramos la margarina, manteca, productos de pastelería y bollería industrial, carne de vaca, cordero, cerdo, patatas fritas, etc. Asimismo hay que evitar los hidratos de carbono, sobre todo los de absorción rápida, como pasteles, dulces, azúcares, etc., ya que aumentan los niveles de azúcar en sangre muy rápido y no generan saciedad. El 20% de lípidos deben ser poliinsaturados (ricos en omega 3 y omega 6, como los pescados azules). La excesiva ingesta de grasas y carbohidratos producen un aumento del contenido de masa grasa corporal total, y más concretamente en la zona glúteo-femoral.

Chica en ela cocina pesando fruta

Importante, incluir una cantidad suficiente de proteínas Entre las que se encuentran  las carnes magras, pescados, huevos, legumbres, frutos secos, etc., para favorecer la masa muscular. De esta manera, la celulitis será menos evidente.

Reducir el consumo de sal, pues ésta aumenta la retención de líquidos Cuidado con las comidas instantáneas que suelen contener mucha cantidad de sal. Para sustituirla se aconseja el uso de especias variadas. Evitar quesos curados, salazones, alimentos en conserva y deshidratados.

No abusar de la pimienta y otras especias fuertes Ya que irritan el estómago y contribuyen a la acumulación de toxinas.

Aumentar la fibra para combatir el estreñimiento Se encuentra sobre todo en los cereales integrales y en los vegetales de hoja verde.

Agregar frutas y verduras frescas a la dieta, ricas en fibra, vitaminas y minerales Las alcachofas, espárragos, cebollas, tomates, puerros, fresas, kiwis, piña y la papaya son un buen ejemplo de ello

Beber, por lo menos, 2 litros de agua al día Pues ayuda a la eliminación de toxinas.

Evitar bebidas carbonatadas Sobre todo, si contienen cafeína, ya que pueden aumentar el estrés y los niveles de cortisol, con el consiguiente aumento de la grasa y empeoramiento de la celulitis. Las bebidas carbonatadas (sodas, colas, etc.) contienen ingredientes químicos que no sólo carecen de nutrientes, sino que, además, contribuyen a hinchar el cuerpo y añadir más toxinas, acentuando la celulitis.

Lee el reportaje completo en la edición de Enero-Febrero de NUEVA ESTÉTICA. Si no estás suscrito, hazlo AQUÍ.

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