La Dra. Rebeca García, directora médica de Clínicas Dr. Life nos explica en qué consiste este procedimiento. El tratamiento Breast Lift se inicia extrayendo una muestra de sangre de la paciente, y seguidamente se somete a un proceso de centrífugado, responsable de aislar el plasma, porción en la que se concentran las plaquetas, extraordinariamente ricas en factores de crecimiento. A continuación, este suero plasmático se infiltra en la zona alta del pecho, que es la que tiende a “vaciarse” conforme pasa el tiempo, con la finalidad de dotar al seno de firmeza, flexibilidad y darle una forma redondeada.
Esta acción responde al hecho de que el plasma rico en plaquetas (PRP), una vez inyectado, empieza a liberar factores de crecimiento y citoquinas, que intervien en la correcta formación de los vasos sanguíneos y de las fibras de colágeno. La mejora se observa de manera inmediata y se va consolidando en los meses sucesivos, a medida que se cumplen los procesos de rejuvenecimeinto de la piel y se refuerzan sus estructuras de sostén.
Las terapia PRP en el pecho se puede repetir, a modo de mantenimiento, cada 6-12 meses. El plasma, al ser una sustancia autóloga, no provoca rechazo ni ningún tipo reacción.


