Con motivo del 40 aniversario de la creación de Agua de la Reina de Hungría, uno de los primeros elixires de belleza, ALQVIMIA ha lanzado una edición limitada de este tónico corporal revitalizante, convertido en emblema de la marca y en referente dentro de la cosmética natural.
Desde su formulación original en 1985, este elixir se elabora según el arte ancestral de la espagiria, una rama de la alquimia que separa, purifica y reúne los principios activos más puros de la planta. Este proceso, que integra técnicas como la maceración, la destilación y la calcinación, permite obtener preparados altamente eficaces a nivel físico, energético y emocional.
Una edición limitada con diseño simbólico
La versión conmemorativa se presenta en una botella de vidrio negro mate decorada con ilustración en stamping dorado, donde cada elemento refleja aspectos clave del proceso espagírico:
El Sol y la Luna representan la fusión de los opuestos y la armonía entre cuerpo, alma y espíritu.
El fuego simboliza la energía vital transformadora.
El matraz central evoca el recipiente alquímico que contiene la esencia purificada.
Este diseño exclusivo convierte cada frasco en una pieza de colección que celebra la transformación interior, la belleza consciente y el respeto por los ritmos naturales.
Un elixir cosmético y energético
Agua de la Reina de Hungría es un tónico corporal revitalizante, formulado con una tintura espagírica de romero y una mezcla precisa de aceites esenciales 100% naturales, como lavanda, incienso, limón, clavo y mirra. Purifica, oxigena y prepara la piel para los tratamientos posteriores. A nivel emocional, eleva el ánimo y activa la energía vital, ayudando a contrarrestar el cansancio físico y mental.
Con esta edición especial, ALQVIMIA rinde homenaje a su origen y a su filosofía alquímica: transformar la materia en belleza y la belleza en luz.
