Este activo sintético de nueva generación posee un comportamiento semejante al de la lisina, debido a que interfiere en la ruta metabólica de la melanina e inhibe la tirosinasa, enzima necesaria para la síntesis del bronceado en la piel. Esta capacidad para inhibir la formación de melanina se produce, además, de manera localizada justo en el área afectada. El ácido tranexámico es muy eficaz para tratar los melasmas más difíciles, debido a que puede aplicarse tantas veces como recidivas se produzcan, siempre con la misma eficacia. Su administración se realiza por 2 vías.
MESOTERAPIA Mediante pequeñas inyecciones, este activo se deposita en la dermis, justo donde se gesta el proceso de pigmentación, para así estabilizarlo. En Instituto Médico Láser aplican fototerapia láser a baja intensidad, justo después de la mesoterapia, para potenciar la eficacia del tratamiento. Suelen ser necesarias 4-5 sesiones, dejando pasar 15 días entre una y otra. Los resultados se manifiestan de manera progresiva, hasta la desaparición de la mancha, aunque su aclaramiento se percibe tras la segunda sesión.
VÍA ORAL La toma de dosis bajas (250 mg. por día) de ácido tranexámico durante un mínimo de 3 meses, como refuerzo a la mesoterapia u otro tratamiento tópico despigmentante, se está revelando como una medida muy útil en casos de melasma refractario, Aunque, eso sí, faltan estudios clínicos que revaliden esta indicación.


