Una de las bazas ganadoras de la medicina estética es la posibilidad de realizar lo que se conoce como tratamientos lunch time. Este concepto se plasma en sesiones que apenas duran 1 hora, en las que se abordan retoques, empleando técnicas mínimamente invasivas, que no alteran la rutina, no asocian tiempo de recuperación y ofrecen grandes resultados, en términos de belleza, juventud y naturalidad.


