Las técnicas de hidrofusión, que aprovechan el efecto dinamizante del agua emitida a presión, se están convirtiendo en servicios imprescindibles en centros de belleza y clínicas de estética médica. Por un lado, destaca su capacidad para exfoliar y renovar la epidermis, y por otro, la facilidad con la que deposita activos cosméticos en el interior del tejido. Una multi-eficacia de la que se benefician incluso las pieles más sensibles.


