Según un estudio, ciertas intolerancias alimentarias hacen que el organismo libere más histamina, provocando un aumento de volumen generalizado. Este desajuste hormonal, además de provocar una inflamación generalizada, aumenta la retención de líquidos y altera el metabolismo basal, lo que se traduce en un incremento de peso, incluso si se llevan a cabo dietas bajas en calorías y se realiza ejercicio físico de forma habitual.

