Puntos rubí, cuperosis, telangiectasias, hemangiomas… existe una amplia variedad de lesiones vasculares, que si bien son benignas, acarrean un impacto estético importante. Las fuentes de luz, como el láser, en sus diferentes versiones, y el IPL conforman el arsenal terapéutico indicado, para borrarlas de la faz de la piel.


