La Dra. Escoda nos explica que en la sangre, pegados a la superficie de las plaquetas, abundan los factores de crecimiento. Estudios médicos demuestran que bastan tres tratamientos en los que se inyecta este plasma autólogo para que aumente 1,5 mm la capa de colágeno en la piel. Ahora, además de esta porción líquida, se obtiene un gel de fibrina elástica ideal para infiltrarse a modo de relleno intradérmico, para corregir arrugas y reponer volúmenes. Al tratarse de un material autólogo (obtenido de la sangre del paciente), el organismo reconoce este bio filler como una sustancia propia y natural, por lo que desaparece cualquier riesgo de reacción adversa. Por otro lado, la presencia de factores de crecimiento estimula la colagénesis, pone a trabajar a pleno rendimiento los mecanismos de juventud y regeneración cutánea y hace que los resultados se prolonguen en el tiempo.


