La medicina estética evoluciona hacia un enfoque cada vez más regenerativo, preventivo y personalizado. El Dr. Carlos Gómez Zanabria, médico estético, desgrana las tendencias que marcarán el avance de esta disciplina este 2026.
MEDICINA ESTÉTICA REGENERATIVA
Polinucleótidos, exosomas y estimuladores de colágeno se consolidan como herramientas clave para mejorar la calidad de la piel. La tendencia actual es reparar y no rellenar, por lo que el uso de esto materiales va a seguir aumentando este año En el caso concreto de los inductores de colágeno, se pueden emplear también con otros fines más allá de la regeneración, ya que aplicados en planos profundos reafirman y contraen los ligamentos retenedores cutáneos y crean un efecto de reposicionamiento duradero y muy natural.
LA PREVENCIÓN COMO OBJETIVO
Según la Sociedad Española de Medicina Estética, la edad media de los pacientes ha descendido y el grupo de entre 16 y 25 años representa ya el 20% del total. Ello hace pensar que en 2026 asistiremos a la consolidación de una medicina estética preventiva, mucho más responsable. Tomarán la palabra dosis más bajas de producto, protocolos suaves de láser, peelings de mantenimiento y rutinas dermocosméticas pautadas por el médico. El objetivo ya no es quitar años a los 45, sino llegar mejor a esa edad, empezando a cuidarse a los 25. Y ello sin caer en excesos ni seguir ciegamente las modas que imponen las redes sociales.
MENOS ES MÁS
La demanda de resultados discretos y reversibles continúa en aumento. En consulta cada vez es más común que el paciente pida verse descansado, sin que se note el tratamiento, y diferentes estudios de mercado avalan esta realidad.
Este año veremos consolidarse la tendencia less is more, que toma forma a través de labios proporcionados, pómulos que respetan la anatomía del rostro y una apuesta decisiva por la armonización facial completa, frente al retoque aislado.
COMBINACIÓN DE TRATAMIENTOS
El abordaje terapéutico avanza hacia protocolos personalizados en los que se combinan diferentes tratamientos: láser, luz pulsada, radiofrecuencia, ultrasonidos, retoques con inyectables… Paralelamente, el número de tratamientos no invasivos disponibles aumenta alrededor de un 10 % cada año, y se espera que en la próxima década ese porcentaje se duplique.
En este sentido, el Dr. Gómez Zanabria explica que muchas veces lo que antes se lograba con una cirugía ahora se alcanza a través de varias sesiones de medicina estética. Ello supone tensar, remodelar y mejorar la textura de la piel sin baja social y con resultados progresivos.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y MEDICINA ESTÉTICA
La gran revolución llega de la mano de la inteligencia artificial, porque si bien es cierto que esta tecnología no decidirá por el médico, sí le ofrecerá datos objetivos que permitan ajustar dosis, elegir la tecnología más adecuada y hacer un seguimiento real de la evolución del paciente. A partir de 2026, va a ser habitual manejar en consulta simulaciones de antes/después, comparativas anuales de la piel y protocolos creados según el perfil biológico de cada paciente.
NUEVO ENFOQUE GLOBAL EN TRATAMIENTOS CORPORALES
El auge de los medicamentos para la pérdida rápida de peso está disparando la demanda de tratamientos post-adelgazamiento, con los que redefinir contornos y tratar la flacidez y la piel sobrante. Por eso, en los próximos meses se van a ir consolidando los programas corporales diseñados a partir de un enfoque 360º que supondrá fusionar diferentes terapias: lipodefinición, radiofrecuencia, bioestimuladores… con pautas nutricionales enfocadas a preservar la masa muscular y la calidad de la piel.
CUELLO, ESCOTE Y MANOS: NUEVAS ZONAS DE INTERÉS
Por muy joven que luzca un rostro, si el cuello, el escote y las manos se muestran envejecidas, la verdadera edad se delata al instante. El auge en el uso de bioestimuladores y polinucleótidos muy posiblemente incremente los procedimientos centrados en estas zonas tradicionalmente olvidadas. El láser fraccionado y los peelings médicos, por su eficacia, entre otros beneficios, para aumentar la densidad de la piel también verán aumentando su protagonismo para abordar estas zonas, además, por supuesto, de la cara.
La verdadera juventud cada vez se medirá más por la calidad global de la piel y no sólo por la ausencia de arrugas en áreas concretas.
ÉTICA Y SEGURIDAD
El incremento de la demanda de terapias médico-estéticas convive con un aumento de los riesgos, por el creciente intrusismo en este campo. Algunas estimaciones alertan de que hasta el 65 % de los tratamientos se realizan fuera del ámbito médico, con productos no autorizados y sin diagnóstico previo. Por este motivo, la tendencia más relevante en 2026 debe ser la apuesta sin matices por la seguridad. Estos procedimientos los deben realizar médicos cualificados, empleando productos autorizados y bajo expectativas realistas. El Dr. Gómez Zanabria anima a los pacientes potenciales a pedir el número de colegiado del especialista e interesarse por el producto utilizado y el plan de seguimiento.
